Aquaria ben Laden


Días follables::: El espejo y la sombra

El espejo y la sombra se pelean como perros.

El reflejo, tan real, tan repetido, tan yo mismo, no soporta esta silueta que se cose a mis talones.

La silueta, por su parte, con pegarse a las paredes se contenta, y con no soltar la presa.

Uno y otra me acompañan dando gritos. Uno y otra se reparten los espacios y se cruzan puñaladas en los vidrios, contra el muro, a mi espalda y frente a mí.

Esta batalla rabiosa librada en los escaparates, bajo los focos desesperados de la luz eléctrica, en el ámbito de cruce de estas dos realidades que jamás han aprendido a convivir, me tiene pequeño, asustado, cachorro; me hace de estopa, peluche, relleno perdido.

He ensayado librar a mi sombra de su servidumbre, a tijera, a dentellada; he intentado cubrir los espejos con tizne. He querido dar volumen a uno y otra, darles cuerpo, darles vida que los mate. Pero todo este destrozo, toda herida, toda sangre que se pierde en la pelea (ahora que no tengo fuerzas lo sé), toda esta sangre, toda esta sangre en el suelo del baño, toda es mía.

“Días follables para sociedades ágrafas” es el nombre con el que archivé los textos publicados en el blog de don nadie en myspace, mi primera cita con un blog, glops! Para ver lo anterior, sígame por aquí. El título está prestado de otro trabajillo. La serie original se acababa con este texto ya publicado en el blog. Esta vez, lo dejaremos aquí.

Anuncios


El sol ama la noche
6 diciembre, 2010, 22:41
Filed under: citas, espejo y sombra

El sol ama exclusivamente a la noche y dirige hacia la tierra su violencia luminosa

Cita de Georges Bataille (‘L’anus solaire’ en Oeuvres Complètes. Vol I. París, Gallimard, 1992. “Le Soleil aime exclusivement la Nuit [et dirige vers la terre sa violence lumineuse]”), descubierta durante la traducción de “El espejo y la sombra“.

 



Hay sitio para ti
2 diciembre, 2010, 22:37
Filed under: aquaria traductora, espejo y sombra

Regreso a “El espejo y la sombra” para recuperar estos versos de Supervielle:

Hay sitio para ti
entre estos sombríos rumores
que encierran juntos
el vivir y el morir

Hay sitio para ti,
acércate tierna amiga de labios sorprendidos,
guardianes del placer
que se dirige a lo lejos.

Jules Supervielle, ‘Saisir’ en Le Forçat Innocent. París, Gallimard, 1976.
“Il est place pour vous / Dans ces rumeurs obscures / Encerclant à la fois / Le vivre et le mourir. // Il est place pour vous, / Approchez, tendre ami, aux lèvres étonées, / Gardiennes du plaisir / Qui tourne loin de nous.”



ondina
29 agosto, 2010, 22:03
Filed under: de realidades está el mundo lleno, espejo y sombra


Encontré esta imagen en “Ondina” del barón de La Motte-Fouqué, buscando los contextos originales de las citas que traduje en “El espejo y la sombra”. El libro, editado por Miraguano en la colección Libros de los malos tiempos, está traducido por Bravo Villasante, e incluye varios grabados de este estilo, al parecer firmados por Will Bradley. En otro volumen de la misma colección, “Kokoro” de Hearn, encontré otras magníficas ilustraciones, así que habrá que enterarse de quién decidía la maquetación en Miraguano y ver qué más ha hecho.

(Will Bradley es también el nombre de un reportero de Indymedia asesinado de un disparo en Oaxaca mientras hacía su trabajo)



El espejo y la sombra, capítulos siguientes

Como a Laura le intriga ver más, os dejo también a los demás

aquí

un fragmento siguiente, para que no nos cansemos, y otro de los grabados de Gustav Doré (creo que para “La Divina Comedia”, pero no estoy seguro, alguien identifica la escena?)



El espejo y la sombra

“El espejo y la sombra”, de Giuseppe Barbieri, es un raro libro que un buen amigo puso en mis manos, un ejemplar imposible sacado de un saldo irrecuperable, una delicia tan de saborear que me lancé a traducirla en castellano. Fueron horas de buceo a gran profundidad mientras la leía y otras tantas millas mar adentro durante las horas traducción. Os dejo aquí las primeras páginas en primo_cap, y unos versos de Eugenio Montale, de lo mejorcito que he leído en italiano:

También es nuestro el deshacerse de las tardes.
Y nuestra es la franja que del mar
sube al parque y hiere los áloe.

Puedes llevarme de la mano si tú finges
creerte junto a mí, si cometo la locura
de seguirte desde lejos, y lo que estrechas,

lo que dices, me aparece en su poder.

Fuese tuya aquella vida que me tiene
en los umbrales — y podría darte un rostro,
esbozarte una silueta. Pero no,

no es así. El pulpo que insinúa
tentáculos de tinta en los escollos
puede servirse de ti. Le perteneces

sin saberlo. Eres él, te crees tú.

La Realísima de la luenga sigue manteniendo áloe en su diccionario, con una acentuación absurda que no creo haber escuchado jamás a nadie, así que espero que todo lector disculpe el error al que la corrección académica obliga (por una y última vez). El original italiano, para ensanchar la herida, acentúa aloè. Va el original, para que se vea que somos un blog plurilingüe y multicultural!

SERENATA INDIANA

È pur nostro il disfarsi delle sere.
E per noi è la stria che dal mare
sale al parco e ferisce gli aloè.

Puoi condurmi per mano, se tu fingi
di crederti con me, se ho la follia
di seguirti lontano e ciò che stringi,

ciò che dici, m’appare in tuo potere.

***

Fosse tua vita quella che mi tiene
sulle soglie – potrei prestarti un volto,
vaneggiarti figura. Ma non è,

non è così. Il polipo che insinua
tentacoli d’inchiostro tra gli scogli
può servirsi di te. Tu gli appartieni

e non lo sai. Sei lui, ti credi te.



Yvan Goll

En la traducción de “El espejo y la sombra”, de Giuseppe Barbieri, se incluían estos dos poemas de Yvan Goll (merece la pena echar un vistazo a su obra y leer también algo sobre su vida, tiene un recorrido vital muy aleccionador: como dice wikipedia, por el destino judío, por casualidad nacido en Francia, por los sellos etiquetado como alemán).

En tu nuca acaricio el fuego que me quema
En la inscripción mágica de tu frente
Descifro los enigmas de mi soledad

En los flujos contenidos de tus aguamarinas
He hecho un baño secular de inmensidad
Y he perdido el propio peso

Disfruta – cuando muramos un día
Se desplomarán las ruinas de nuestra torre beata y nuestros ángeles
Perderán las alas cayendo en el abismo

– – – – – – – – /\/\/\/\/\/\ – – – – – – – –

Hija del profundo, ¿cómo te tendré en la sierra de la luna
Cómo vendaré tu ojo mágico con las nubes del rápido olvido
Cómo te acostumbraré a la redondez de la tierra?

Hechizada por la luna nueva
¿Cómo domaré tu mar interior
Que desborda más allá de las orillas de lo humano?

¿Cómo atraparé los peces de fuego en mis redes incrédulas?
Y cuando la luna llena te impregna con semillas de amapola
¿Cómo refrescaré la fiebre de los montes sin sueño
Cómo sofocaré los rayos mortales de tus rubíes?

Ah sólo con la luna menguante
Adelgazan los ríos y se apaga
El fuego fatuo de retama de tus ojos
Tu grito ronco como el de las bestias sacras
Se rinde a mi corazón que caza


Una de las ilustraciones del libro, grabado de Gustav Doré