Aquaria ben Laden


Más de los 17

De esa misma carpeta de la que ya he escrito en este blog, la de los 17 añitos, la del 3º de BUP y el COU, recupero hoy unos tercetos encadenados a la Miguel Hernández (cuya elegía estaba copiada a mano dentro de los separadores de la carpeta, junto con el Se querían de Aleixandre, alguna letra de La bullonera y otras cosillas), a los que les encuentro a la vez cierto regusto, lejano, a Unamuno. Corto algún ripio para camuflar torpezas (motivadas también por tratar un tema apenas vivido, el sexo recién inaugurado) pero no los altero, que tienen lo suyo. Las dos primeras estrofas, irreproducibles, nos sitúan en la contemplación de la amada que duerme, y sigue la cosa:

Me acerco y siento el roce de tu aliento
y apretarse mi cuerpo y tu dulzura:
quisiera conservar este momento.
[…]
Te agitas levemente, medio giro
te das sobre ti misma, quedamente
escapas de la luz dando un suspiro.
Te muestras ora obscena, ora indecente,
graciosa, virginal, feliz o fuerte,
bonita, atormentada, indiferente.
Jamás sentí tan lejos yo la muerte
que viendo como duermes y respiras,
que viéndome entretanto yo quererte.

¡Qué vergüenza pero también qué marcha me da! Los meses de enero a abril del 94 estuvieron llenos de experimentos métricos y estróficos. Si lo recuerdo bien, me estudiaba el patrón de algún poema bien amado y ¡hala!, ¡a calcarlo!

Anuncios

Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s